Archive for the 'Novela corta' Category

Mega mix

Author: Hikaru
10 20th, 2009


Si no me gustara mi trabajo estaría un poco frustrada de tener los próximos 3 fines de semana atascados de eventos JAJAJA pero afortunadamente me gusta así que me divierte ir a todas esas cosas, claro que por el otro lado me pregunto ¿cuándo voy a descansar? ¡con lo que me gusta dormir! Hoy en la mañana pensaba eso.


Han pasado muchas cosas últimamente y de pronto necesito como 5 minutos para ordenar mis ideas, sigo siendo un desastre porque no vivo en mi depa aun, ya quedó lista la alarma y puerta especial, pero como Kat anda en no se donde y no hemos hablado por teléfono solo por mensaje, no nos hemos puesto de acuerdo para regresarnos ahí, entonces la mayoría de mi ropa sigue allá, y hay muchas cosas que no tengo en casa de mi mamá que he tenido que comprar doble, al mismo tiempo como saben tengo trabajo nuevo, entonces no tengo como tiempo para arreglar las cosas que deje pendientes (teachers, clases de batería)


Con Kitty como han leído ahora he convivido mucho, creo que se debe a varias cosas, primero a que Pochi se fue a Costa Rica entonces Kitty necesita una compañera para sus cosas JA otra a que estuve de vacaciones y luego a que tengo un horario que me facilita llegar a mis clases del gimnasio y como Kitty también toma varias de las que yo tomo pues nos vamos juntas, otra razón es que decidimos ir a museos y a las dos nos agrado la idea, otra es que su amiga de salidas a antros, ahora no sale mucho y por ello he invitado a Kitty con mis amigas, o hemos salido juntas con otras personas, y la ultima razón creo que es que ya hace meses se lleva muy bien con Aoi ( cosa que antes no era así, eran cordiales pero no como amigos) pero ahora convivimos todos juntos como cuado éramos niños, solo que platicamos de cosas de “grandes” JAJAJA dígase todo el día hablamos de chicos y chicas :P (entre otras cosas obvio)


Otra cosa que ha ocurrido es que he tenido que replantear mi percepción de algunas personas últimamente, algunas de estas personas decidí darles otra oportunidad, porque todos los humanos tienen errores, errores que implican a veces lastimar a los demás a veces ser egoístas y demás, pero pues no sé a pesar de eso me gusta creer en el interior bueno de la gente, si me equivoco pues ya me daré cuenta mas adelante, por otro lado a otras personas me parece que les aguante bastante, y que no siempre puedo ser la tipa que entiende los motivos, o razonamientos de todos, sus no intenciones o sus “no sabia no me di cuenta, no queria”, pero mientras pues ya te llevé de corbata, digamos que hay un punto determinado que es como cuando una liga llega al maximo y se rompe, un instante cuando aunque quieras a alguien dices basta, me canse de esas actitudes historias y problemas, me dan flojera y no necesito nada de eso.


Pero con todas estas reflexiones, trabajos, personas y salidas he estado muy contenta en general, con algunos momentos raros, pero la verdad me siento muy liberada de estupideces del pasado así que a pesar de que no puedo ordenar todo en estos momentos me la he pasado muy bien.


Ah y finalmente, siento no haber puesto nada de la historia que empeze a contar, el punto es que le he cambiado muchas cosas y no se como unirlas aun, un poco de paciencia porfa, (JAJAJA digo en caso de que alguien se preguntaba por ella ) no la he dejado pero he tenido muchos juegos que jugar, eventos a los que ir, y reseñas que escribir, asi que mi historia esperara un poquito.



Capitulo 1

Author: Hikaru
09 3rd, 2009

Aquí está por fin el primer capitulo de la novela corta que queria poner aqui, la verdad aun no tengo la historia completa pero si no la publico de una vez no me voy a apurar a terminarla, pondre un capitulo por semana. Espero que esta cosa deje que mis parrafos queden separados para que se lea bien, y no tiene nombre aun lo siento.


La lluvia había incrementado de forma terrible, las frías calles de la ciudad estaban casi desiertas, apenas alcanzaban a iluminarse por las espaciadas farolas eléctricas con las que contaba esa población, la respiración agitada de aquella chica ni siquiera se alcanzaba a escuchar entre el golpeteo que producían las gotas al chocar contra el suelo y los tejados de las casas, la chica se detuvo un momento, no para descansar, pues no había tiempo para ello, solo para ubicarse un poco, alzo la cara en la que sintió inmediatamente el impacto del agua al caer sobre ella, cerró los ojos instintivamente, se cubrió entonces con su mano derecha y volteo a ver hacia la esquina, quería ubicar en que calle estaba,  por fin vio un letrero que tenía el nombre de esa calle, Nerac ponía ese letrero, “estoy cerca” se dijo, según recordaba le habían dicho que tenía que seguir derecho por esa calle hacia el sur, y entonces se  terminaría ese pavimento de piedras, dejando ver una vereda que subía por la montaña, eso por lo menos es lo que había entendido, no había tenido tiempo para hacer más preguntas.


Apresuró su paso poco a poco hasta que volvió a correr,  sus pies estampaban en los charcos que se formaban entre las rocas, estuvo a punto de resbalar varias veces, pero parecía que sus piernas estaban acostumbradas a guardar el equilibrio, la espalda le dolía la fría lluvia no dejaba de golpearla y su delgada capa negra se le pegaba pesadamente sobre la espalda enfriándosela cada vez más. Miraba hacia abajo tratando de protegerse de la lluvia con la capucha que traía su capa, de pronto algo la golpeo y cayó bruscamente hacia atrás,  sintió un dolor punzante en su coxis y luego en la espalda, metió las manos tarde pero aligeraron en parte su caída, se llevo inmediatamente las manos a la frente que le dolió al instante, entonces volteo hacia arriba, quitándose un poco la capucha y vio un poste.


-estúpido poste- dijo recriminándole al objeto el que ella se hubiera estampado contra este, hubiera querido quedarse ahí un momento para recuperarse, pero no había tiempo para eso se levanto de golpe lo que hizo que se mareara ligeramente, la capucha cubrió un poco su rostro, y entonces con un gesto molesto se deshizo de esta echándola hacia atrás, pensando también que la capucha era la culpable de ese golpe, por no dejarle ver por dónde iba. La tormenta parecía que se reía de ella porque caía más fuerte sobre su rostro y enfriaba sus orejas, casi sentía que las gotas podían hacerle daño, se echó para atrás el cabello rojo que caía empapado sobre ella y siguió corriendo haciendo caso omiso de todo su entorno, lo único que le interesaba era llegar a aquella casa, lo  había prometido, y si no llegaba esa noche a lo mejor sería demasiado tarde, la idea de pasar la noche en algún lugar refugiándose de la lluvia quizá hubiera sido una posibilidad, tal vez incluso tuviera una semana más, pero ¿cómo saberlo?, si por llegar tarde fallara en su objetivo nunca se lo perdonaría, y estaba segura que él tampoco lo haría, aunque él nunca pudiera llegar a saberlo. Siguió corriendo, la calle estaba empinada y podía sentir en sus pies los charcos que se formaban dentro de sus zapatos, corría y corría, y la maldita calle parecía no tener fin como ella se decía en su mente, estaba cansada quería tirarse a descansar pero sabía que no había forma en que se lo permitiera,  de pronto su pie piso algo suave y cayó al suelo sobre sus rodillas, el impacto no fue terrible pues se amortiguo por el lodo en el que cayó. En ese momento se dio cuenta que esas eran las últimas casas, por fin estaba al final de la calle de Nerac, y entonces debía buscar la vereda que conduciría a la casa que buscaba, por un momento no vio nada, era lodo y lodo no había indicios de que hubiera un camino ahí, caminó hacia el frente un poco viendo a todos lados, no sabía qué hacer pero decidió caminar un poco más, se detuvo de nuevo volteando hacia todas direcciones el viento helado la hizo temblar siguió caminando, por fin a si izquierda vio una especie de camino de tierra que se distinguía del lodo y el pasto que había ahí, “ahí está” pensó y corrió hacia allá, conforme subía por ese camino, tuvo que dejar de correr, era algo más empinado que la calle empedrada, y por más que quería no podía mantener un paso más veloz, aun así se apresuraba y trotaba cuando podía, estaba ya en los inicios del bosque, había pinos enormes que en parte la protegían de la lluvia aunque el viento hacia que el agua se moviera transversalmente y la golpeara de igual forma.


Ella sabía que no podía faltar mucho más, la casa debía estar cerca de la ciudad porque necesitaban la atención de un medico constantemente, ¿por qué vivirían tan lejos? pensó en ese momento, sobre todo si necesitan ver a un médico, ¿por qué no instalarse en el pueblo como todo el mundo? Mientras seguía ascendiendo pensó en aquel hombre, que aun sabiendo que la mujer que amaba vivía con otro, deseaba ayudarla desesperadamente, entonces la vio, una cabaña de piedra estaba en aquella colina débilmente iluminada desde dentro, “por fin pensó” el viento soplaba todavía con más fuerza ahí arriba, y se apresuro hacia la cabaña, el terreno ahí estaba algo parejo así que pudo correr, se dirigió a la puerta de madera y golpeo con fuerza.


Espero pero nadie vino a abrir, volvió a golpear con más fuerza sintiendo dolor en su mano entumecida por el frio, entonces vio como una sombra se asomaba por la ventana y después de unos segundos escucho el ruido de un cerrojo correrse, seguido de la manija de la puerta que alguien jalo hacia atrás con fuerza, la puerta se abrió dejando ver a un hombre joven que dijo “pasa está lloviendo terrib…” pero dejo la frase inconclusa al ver el rostro de ella, ella lo miraba aun con mayor asombro, inconscientemente dio un pequeño paso para atrás, sin poder apartar la mirada de los ojos de ese joven, el tiempo se detuvo para ella, ¿Qué hacia él ahí? ¿Cómo era posible que estuviera en ese sitio?, pensó que estaba en un sueño extraño y que al fijarse de nuevo no sería él sino alguien parecido, pero no era así, sus ojos azules eran inconfundibles, cuánto tiempo había deseado verlos, cuánto tiempo imagino que correría abrazarlo cuando lo tuviera frente a ella, y ahora ahí estaba y ella estaba paralizada, ni siquiera sentía la lluvia que caía sobre ella, el primero en volver de su asombro fue él que le dijo “pasa” ella entonces se recobro un poco, aun tenía que cumplir con su promesa, pero ¿qué hacia él ahí?, ¿por qué estaba ahí?, tuvo un mal presentimiento, entro por fin a la casa, empapada hizo un charco en la madera que había ahí, él no dejaba de verla, mientras toda la ropa de ella goteaba.


-cámbiate esa cosa- dijo por fin él, -deja darte algo- camino un poco hacia un perchero de donde tomo una prenda color verde y se volvió para dársela, ella se quito entonces la capa negra que la cubría, y la dejo caer en una esquina en el suelo, la blusa que traía debajo color azul claro estaba empapada también, y se pegaba a ella dejando ver  su cuerpo, él extendía la prenda hacia ella y sus ojos no pudieron dejar de notar que su blusa se transparentaba, ella se dio cuenta de la mirada de él al ver como demoraba en pasarle la prenda que tenia extendida con su  mano izquierda. Tomo la prenda y se la puso y él torpemente se volteo a otro lado mientras lo hacía, sin saber por qué reaccionaba así.


Ella se puso esa especie de suéter y por debajo se quito la blusa empapada, cuando la dejo caer en el mismo sitio en que estaba su capa él volteo a verla, tenía el cabello rojo empapado y el rostro aun lleno de gotas de lluvia, pudo leer en sus ojos verdes que ella estaba nerviosa, y él se hacía mil preguntas no sabía que hacia ella ahí, ¿lo  habría ido a buscar?, ¿alguien le habría dicho que ahí vivía?, ¿sabría quien vivía con él?, Ella temblaba un poco por el frio y buscaba algo en su pantalón, después se despojo de este tirándolo también en la esquina, y tomando algo entre sus manos, la prenda que le había dado él la cubría hasta los muslos, pensó entonces él en abrazarla, en abrazarla y después volver a probar sus labios, si lo hiciera ahora y saliera de ahí con ella, si pudiera tenerla de nuevo para él, la voz de ella lo saco de su absurda fantasía.


-¿vives aquí? Dijo ella que se había recuperado un poco del impacto y de la lluvia, –vengo buscando a


Una voz interrumpió lo que decía, la voz delicada de una mujer que provenía del cuarto de atrás, llamándolo a él

La mirada de él revelo tensión, era obvio que ese instante llegaría pero él quiso posponerlo.


-¿quién es? pregunto en tono cariñoso entonces de nuevo la voz de la mujer, que se escuchaba débil, -es el médico, dile que se vaya, solo quiero estar contigo.


- eh es… ahorita voy- fue todo lo que se le ocurrió decir a él


Los  ojos verdes de ella se estremecieron al mismo tiempo que todo su cuerpo, se dio cuenta entonces de todo, jamás lo hubiera imaginado, jamás habría creído que al ir ahí, iba a encontrarse con él, y menos aun, menos aun que él… sintió como las lagrimas subían por sus ojos, entonces la chica que había venido a salvar, era… era la pareja del hombre que amaba. Apretó entonces con su manos el medicamento que tenía  aun entre ellas, ella tenía la cura por un momento pensó que él no sabía nada, ella podía salir de ahí sin revelar a que había ido, y si esa muchacha muriera entonces quizá, por fin volvería a estar con él, que tontería se dijo inmediatamente sintiéndose culpable por tan terrible pensamiento, si él estaba con alguien más es porque así lo había decidido, pero que ironía, que ironía que ella tuviera que llevar la cura aquella muchacha, jamás imagino que la promesa que le había hecho a aquel joven la llevaría a esta dolorosa situación.


El se acerco a ella y la tomo de los hombros, quería decirle algo y ella quería escucharlo pero lo interrumpió de todas maneras


-traigo la cura para… para tu novia, dijo entonces, sin saber si ella era la novia o esposa de él, pero no le importo


-¿qué dijiste? Dijo él viéndola con asombro ¿Quiere decir que no venias a buscarme?


-no- dijo ella secamente, de alguna manera le choco la arrogancia de él, ¿por qué asumía que iría a buscarlo?, y menos aun si él vivía con alguien más. –Vengo- continuo – porque le hice una promesa alguien, me dijeron que ella estaba mal y este medicamento puede curarla, es todo lo que se. No tenía idea que tú estuvieras aquí.


-Quiero que sepas que yo… dijo él


-Aquí esta dijo ella, tómala, debes darle una dosis cada 8 horas, extendió el frasco.


El tomo el frasco y lo observo, a pesar de la situación una sonrisa surgió en sus labios y sus ojos mostraron emoción


-gracias- dijo él, no sabes cuánto tiempo buscamos esto


Ella sonrió, a pesar de todo se sintió alegre de ayudar a una persona, no la conocía a ella quizá no fuera mala persona, ¿por qué habría de serlo?, solo era una mala casualidad, estaba bien, estaba bien ayudarla, y entonces, ella viviría feliz con él pensó con un poco de tristeza.


-dásela- dijo ella -yo me voy ya


-no puedes salir con esta lluvia dijo él apresurado


-la lluvia es lo que menos me importa ahorita dijo ella, se sintió tonta por decir aquello pero ya lo  había hecho.


-espera quiero hablar contigo- dijo él, -escúchame


-No creo que sea momento, respondió ella


-pero después de tanto tiempo, no puedes irte así sin más, dime ¿dónde vives?


-¿la quieres?  Dijo ella por respuesta sorprendiéndolo


El se quedo mirándola sin saber que decir


-¿La quieres? le dijo de nuevo, deseando que le dijera que no y que después de darle esa medicina ellos pudieran estar juntos de nuevo, quizá no la quería quizá solo era un deseo físico, por un momento ella sintió que quedaba una esperanza, quizá toda esa casualidad había sido para reunirlos. Pero él lo destrozo todo con su respuesta.


-si


-entonces qué bueno que traje la medicina, dijo ella cortante, mientras sentía que todo dentro de ella se colapsaba, y disponiéndose a marcharse


-Espera sabes que también te quiero a ti, nunca he dejado de quererte, créeme dijo él casi susurrando


-¿también? le dijo ella con una sonrisa burlona, después se quito ahí mismo la prenda verde que él le había dado, la dejo caer, dejándole ver su cuerpo desnudo, él asombrado por su reacción la vio recordando tantas cosas, hace cuanto tiempo no la veía y nada había cambiado, sintió un deseo terrible de estar con ella,  ella lo miro con tristeza en los ojos a pesar de que trataba de mostrar indiferencia, él estuvo a punto de acercarse, pero ella dándole la espalda se puso la blusa azul empapada seguida de su pantalón  y recogió la capa también.


-toma dijo dándole la prenda verde


-que te vaya bien- dijo abrió la puerta con fuerza y salió de la casa, él quiso detenerla pero no se movió, sabía que ella no se detendría, conocía su determinación, y sabia que no había nada más que hacer


La chica descendió el bosque sin taparse con la capa, la lluvia aun caía aunque no tan fuerte como antes, ella sentía su corazón mucho más agitado que cuando había corrido, le pareció estar en una pesadilla, descendió por el bosque lo más rápido que pudo, mientras todas las imágenes giraban por su cabeza, “¿por qué paso esto?” pensó y sin poderse contener más se echo a llorar a lado de un árbol, mientras sentía que su vida estaba acabada.



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